domingo, 26 de julio de 2009

EL VIAJERO: DE RODILLAS



La Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, en el marco del llamado diálogo con los gobernadores, acaba de citar al Gobernador de Misiones, Maurice Fabián Closs, a una reunión a llevarse a cabo el próximo miércoles 29 en la Casa Rosada. Como faltan apenas cinco días para que ese encuentro se lleve a cabo, y considerando que esta será una de las pocas oportunidades con la que contarán los misioneros, por medio del gobernador, de plantear los graves problemas de la provincia, es de suponer que Closs tendrá preparado un nutrido temario para desarrollar, más aún, suponiendo que ese diálogo será de agenda abierta.Los problemas de Misiones no son pocos ni pequeños, van desde la crítica situación agraria, pasando por los problemas de la foresto industria, la desocupación, la cuestión energética, la autonomía provincial, entre otros tantos temas que siguen afligiendo a muchos misioneros.Pero haciendo memoria, memoria reciente, cualquier misionero podría dudar acerca de la capacidad real de Maurice Closs para exigir a la Presidente, ya que en los últimos tiempos solo se ha limitado a alabar las supuestas virtudes de Cristina Fernández al frente del Ejecutivo Nacional, y nada ha dicho, por ejemplo, de los dineros que resigna Misiones en concepto de coparticipación, un asunto muy relacionado a la economía regional y a la autonomía de la provincia, asuntos por los cuales, cualquier gobernador que se precie de tal, lucharía sin descanso.Esa misma memoria reciente, permite ver al hombre oriundo de Aristóbulo del Valle, surgido de las filas de la Unión Cívica Radical y convertido a la Renovación por arte de la conveniencia, como un gobernador endeble, sujeto a las directivas de quien está dos escalones por debajo en cuanto a jerarquía (el Protocolo es claro: Gobernador, Vicegobernador, Presidente de la Cámara de Representantes), y que además solo ha mantenido una postura genuflexa ante el poder que emana de Balcarce 50. Genuflexo, de genuflexión: acción de hincar la rodilla, según el diccionario de la Real Academia.Desde una visión forzadamente optimista, es de esperar que esta oportunidad no sea desaprovechada por Closs y que su lista de demandas no se agote en la simple súplica por más dinero para la obra pública o para cubrir déficits de caja. Claro, suponiendo que haya dejado de asumir posturas genuflexas.

EL VIAJERO

No hay comentarios:

Publicar un comentario